Santiago Martínez Cabrejas. Desde la cercanía

Me han contado que el día 25 de febrero murió una persona que no conocí, aunque formaba parte de mi familia. Me han dicho que fue alcalde de Almería. Mi abuelo Paco Lucas lo conoció y pasó con él largos ratos, por eso he decidido hacerle una entrevista a mi abuelo, para que las personas que no lo conocieron, sepan cuántas cosas hizo este hombre por Almería.

1.- ¿DESDE CUÁNDO CONOCES A “SANTI”?

Al Iltmo. Sr. D. Santiago Martínez Cabrejas, “SANTI” para mí, le conozco desde muy temprana edad, él era muy joven, hacia la mitad de los años 60 del pasado siglo. Solía venir mucho por la calle Inglés, donde tenía varios amigos y había algún compañero que jugaba con él al fútbol en el Plus Ultra, además de que había una niña que le gustaba mucho y era prima hermana mía, Antoñita, que más tarde sería su esposa y compañera inseparable hasta el fin de sus días. Por aquella época, aparte de jugar al fútbol, que era muy bueno, tenía una habilidad para la conversación fluida, razonada y argumentada, cosa poco común por aquel entonces.

2º.- ¿CUÁNDO FUE ALCALDE DE ALMERÍA?

“SANTI” llegó a la alcaldía de Almería en la Primavera de 1979. Fue el primer Alcalde democrático que tuvo Almería y uno de los más jóvenes, si no el que más, de España. Fue un Alcalde querido de todo el pueblo.

3º.- ¿CÓMO ERA ALMERÍA EN AQUELLA ÉPOCA?

Almería era una ciudad casi subdesarrollada, dejada de la mano de Dios y, sobre todo, olvidada del interés de los políticos, tanto a nivel estatal como regional o local. Muy diferente, sin lugar a dudas, de la Almería actual, con auténtica proyección no solo a nivel nacional sino también internacional. Casi la mitad de los Barrios de Almería capital carecían de los más fundamentales servicios: alcantarillado, alumbrado, agua potable, servicio de recogida de basuras, asfaltado de calles y arreglo de aceras, instalación de mercados en algunos sectores… y toda una interminable relación de infraestructuras que, a partir de entonces, como por ejemplo en Los Ángeles: el Mercado, la Guardería, la Asociación de Vecinos, la Biblioteca, etc., en El Alquián, en Cabo de Gata…, se plasmaron en auténticas realidades.

4º.- ¿QUÉ CAMBIOS SE PRODUJERON CUÁNDO GOBERNABA?

Durante su mandato, que fue largo: 16 años, repartidos en dos etapas 1979-1991 y 1999-2003, se colocaron las bases para una ciudad moderna. Almería se vertebró en varias arterias: Avenida del Mediterráneo, Avda. de Cabo de Gata, Avda. de Federico García Lorca, enlaces con la autovía, etc., el encauzamiento de la Rambla, la creación de la Escuela Universitaria que, más tarde, daría origen a la Universidad de Almería, el Auditorio Maestro Padilla, la iniciación y primeras fases del Paseo Marítimo, la recogida de bandera y puesta en marcha de los XV Juegos Mediterráneos, el desmantelamiento de la Térmica y de la Campsa… Fue cuando Almería comenzó a procurarse el aire de una ciudad moderna.

Don Moceen Abbes, alcalde de Túnez, entrega al alcalde almeriense, Santiago Martínez la bandera de los juegos / EFE

5º.- ¿QUÉ HACÍA EN SUS RATOS LIBRES?

Yo he tenido la gran suerte de compartir muchos ratos con él. Jugando al dominó, pescando en el Faro de Cabo de Gata, en Los Escullos, etc., y mantener largas conversaciones sobre diversos temas que casi nunca eran de política. A él le gustaba más Historia y la Literatura.

6º.- ¿SANTIAGO MARTÍNEZ CABREJAS DESDE LA CERCANÍA?

Era una persona con mucho carácter y muy valiente en sus decisiones. Honesto, sencillo y altruista por naturaleza. Sé que condenaba cualquier tipo de violencia: institucionalizada o no. Y también sé, que no comulgaba con las censuras; que abogaba por la imaginación y la creatividad. Era espontáneo y siempre afloraba a su boca una sonrisa.

Una de sus mayores obsesiones era la de tratar de paliar, en la mayor medida dentro de lo posible, las necesidades cotidianas de los ciudadanos almerienses.

Como todo ser humano, está claro, que podía tener sus sombras, pero que éstas, de existir, quedaban eclipsadas por su riqueza de luces sin el menor tipo de duda. Santi era, en el amplio sentido de la palabra, una persona BUENA, con mayúscula.