Fatídico accidente del avión de la compañía Germanwings

Fatídico accidente del avión de la compañía Germanwings

Un avión de trayecto Bárcelona-Düsseldorf de la compañía alemana Germanwings se ha estrellado este martes en Los Alpes Franceses, cobrandose 150 vidas, entre ellas, 45 españolas.  El avión se cayó en un lugar de díficil acceso por carretera. ”Aquí no hay nadie, sólo nieve”, explica un habitante de Méolans-Revel, zona en la que se ha producido el siniestro, que pide no ser citado por su nombre. Los servicios de rescate han encontrado una de las dos cajas negras poco después de las cinco de la tarde.

El aparato había partido del aeropuerto de El Prat  sobre las 10:01 con 26min de retraso sobre la hora prevista. Principalmente se  informó sobre 148 víctimas, según un twitter de la compañía, en el avión viajaban 144 pasajeros a bordo y seis tripulantes (dos pilotos y dos ayudantes de cabina). Viajaban dos bebés, y se ha confirmado que 45 de las víctimas son españolas. Un portavoz de la compañía ha cifrado en 67 los pasajeros alemanes, entre ellos 16 estudiantes que habían estado en un viaje de intercambio con familias del Instituto Giola, en Llinars de Válles (Barcelona). Con ellos volaban, además, dos profesoras.

Desgraciadamente es muy probable que no haya supervivientes. Un portavoz de Germanwings ha explicado que a las 10.47 el Airbus pilotado por un comandante con 10 años de experiencia y 6.000 horas de vuelo, comenzó a perder altura. A los pocos minutos se situó a 1.800 metros y a las 10.53 se tuvo el último contacto. En la zona, los picos más altos alcanzan los 3.000 metros.

El avión pasó de 30.000 (9.000 metros) a 6.900 pies (1.800 metros) en apenas nueve minutos. Se desplazaba a una velocidad de al menos, 650 kilómetros por hora. Según el Ministerio de Exteriores francés, el accidentado es uno de los aviones mas viejos de la compañía. Winkelmann ha negado que la edad del avión pueda ser una causa, aunque no ha querido “especular” sobre los motivos del accidente y ha apostado por ser “prudente”. La aeronave no emitió ninguna llamada de emergencia: fue el controlador del aeropuerto más cercano el que dio la voz de alarma cuando detectó la pérdida continua de altura.