34 ANIVERSARIO DEL TIROTEO AL PAPA JUAN PABLO II

34 ANIVERSARIO DEL TIROTEO AL PAPA JUAN PABLO II

El 13 de Mayo de 1981 Mehmet Ali Ağca disparó al Papa Juan Pablo II en la plaza San Pedro situada en el Vaticano.Le  llegaron cuatro balas, dos en el estómago, una en el brazo derecho y otra en el izdquierdo mientras entraba en la plaza. A causa de los graves disparos, el papa perdió bastante sangre y tuvo que ser hospitalizado. Ağca fue apresado inmediatamente y sentenciado a cadena perpetua por un juzgado italiano. Más tarde el papa perdonó a Ağca por haber intentado asesinarlo.

Ağca fue sentenciado en julio de 1981 a cadena perpetua en Italia por el intento de asesinato, pero fue indultado por el presidente Carlo Azeglio Ciampi en junio de 2000, a petición del papa. Ağca fue extraditado a Turquía, donde fue encarcelado por el asesinato de un periodista Abdi İpekçi en 1979 y dos asaltos a bancos en los setenta.El 12 de enero de 2006 un tribunal turco autorizó su liberación. Sin embargo, el 20 de enero de 2006, el Tribunal Supremo Turco dictaminó que el tiempo que había estado encarcelado en Italia no podía ser deducido de la sentencia turca y lo volvieron a encerrar. Ağca fue puesto en libertad el 18 de enero de 2010, después de casi 29 años entre rejas.

Después del tiroteo, el papa Juan Pablo II pidió a la gente «rezar por mi hermano Ağca, al cual he perdonado sinceramente.»En 1983, Ağca y él se vieron y hablaron en privado, en la prisión donde Ağca estaba preso.El Papa estuvo en contacto con la familia de Ağca a lo largo de los años.Llegaron a trabar amistad. En abril de 2005, durante la enfermedad del papa, Ağca rezaba desde su cárcel en Estambul por la mejoría de Juan Pablo II.Cuando el papa murió, Ağca declaró estar de luto: «He perdido al papa, mi hermano espiritual. Me sumo al duelo de mi pueblo cristiano católico» afirmó en un texto .

Hay varias teorías sobre el intento de asesinato llevado a cabo por Mehmet Ali Ağca.Una de ellas, fuertemente defendida desde los ochenta, es que el intento de asesinato se había preparado en Moscú y que la KGB había ordenado a los servicios secretos de Bulgaria y de Alemania del Este llevar a cabo la tarea. La KGB habría ordenado al servicio secreto búlgaro asesinar al papa a causa de su apoyo a Solidarnośé, una federación sindical a la que se veía como una de las amenazas más significativas a la hegemonía soviética en Europa Occidental.

El Papa agradeció que le salvara la vida a la Virgen de Fátima.