Un festival de los sentidos

Un festival de los sentidos

El mes de mayo lo tiene todo: empieza por la batalla de las flores, seguido delas cruces, los patios y acaba con la feria.
Lo que mas me gusta es la feria, porque principalmente me puedo vestir de gitana, bailar sevillanas, montarme en cacharritos y pasármelo fenomenal.
Otro motivo por el que me gusta mayo es porque vienen unos tíos y unos primos míos de Barcelona que solo los veo en mayo, como ocurre en otras muchas familias cordobeses que se reúnen con sus seres queridos distantes, en el mes de todos.

Os voy a contar un poco de nuestras tres fiestas principales: Las Cruces, EL Festival de Los Patios y La Feria de la Salud

LAS CRUCES

Hay varias hipótesis sobre el origen de esta celebración. Hay quien afirma que su origen proviene de fiestas paganas celebradas durante el mes de mayo, para conmemorar la llegada de la primavera, donde una joven vestida de blanco y coronada de flores era la “Maya”, en alusión al mes de las flores. Sin embargo, hay otros historiadores que afirman que el origen de la celebración de la Cruz se remonta a fiestas romanas, ya que el día 3 de mayo Santa Elena halló la Santa Cruz, y para comprobar que se trataba de la auténtica la colocó sobre personas enfermas y las curó. El día de su muerte, Santa Elena rogó a todos los que creían en Cristo, que celebraran la conmemoración del día en que se halló.

El primer concurso organizado por el Ayuntamiento de Córdoba se celebró en el año 1953, siendo alcalde Don Antonio Cruz Conde. Durante los años 1953 y 1954 se realizaron las cruces conjuntamente con los patios, ya que la gran mayoría de ellas estaban ubicadas en los mismos patios. Ya en 1955, se presentaron dos concursos diferentes. Las peñas se incorporan a la festividad por estas fechas, adquiriendo gran protagonismo. En 1974 sería la Hermandad de Jesús Nazareno la primera en montar su propia Cruz. En la actualidad, son las cofradías de Semana Santa los principales participes de este evento, pues han desplazado a la peñas que participan, que se centran especialmente en las Romerías. En la década de los años 70 se unirían al evento las asociaciones de vecinos.

Este año habrá un total de 57 cruces pertenecientes a hermandades, asociaciones de todo tipo y peñas que participan en varias modalidades y concursando para varios premios, dependiendo si es zona del casco antiguo, zona moderna o recintos cerrados. Podremos recrearnos del 29 de abril al 3 de mayo de 2015.

LOS PATIOS Y SU FESTIVAL

la original constancia de la apertura pública de los patios fue en 1918. Tres años después, se convocó por primera vez el Concurso de Patios, Balcones y Escaparates con tres premios de 100, 75 y 50 pesetas con escasa respuesta. 

En 1933, el ayuntamiento volvió a celebrar el concurso recuperando una antigua tradición cordobesa: la instalación de cruces en patios, olvidada desde 1929.  

En 1952, se produjo un importante respaldo consistorial con un considerable incremento de los premios con una dotación económica que pasó a ser de 3.000 pesetas y ayudas económicas a los patios no premiados con el fin de compensar los gastos y el esfuerzo de sus cuidadores. Cuatro años después, darían comienzo los certámenes el “Festival de los Patios Cordobeses” y la “Reina de los patios” acompañados por una programación paralela de fiesta de música clásica y flamenca en los patios de antiguos monumentos y en los jardines del Alcázar de los Reyes Cristianos.

Entre 1979 y 1985, periodo de alcaldía del ilustre Julio Anguita, se determinó que los patios debían adornarse exclusivamente con flores del tiempo, se prohibió también la instalación de bares y se suprimieron como mérito a evaluar por el jurado la actuación de artistas flamencos. De alguna forma se primaba más la esencia propia de los patios que acontecimientos relevantes, pero ajenos.

En 1988, se implantaron las bases del concurso que perduran hasta ahora, precisaron los aspectos ornamentales que debían valorar el jurado: variedad floral, cuidado de macetas y arriates e iluminación natural. Los patios se distinguieron entre arquitectura “antigua” y “moderna”, otorgándose galardones que responden a aspectos específicos como la conservación arquitectónica, la decoración natural, el esfuerzo vecinal o el uso artístico del agua.

El 6 de diciembre de 2012, La UNESCO se rinde ante la evidencia y en un segundo intento otorga a la fiesta cordobesa, institucionalizada desde 1933 a través de un concurso para añadir valor a una práctica ancestral que se inició en las casas romanas y se retomó después por los árabes, un título similar al que tiene desde los años ochenta el centro histórico de la ciudad, clasificado como patrimonio de la humanidad.

LA FERIA DE LA VIRGEN DE LA SALUD

La Feria de la ciudad es el punto culminante de las festividades del mayo cordobés. Teniendo lugar durante la última semana del mes, cada año cientos de miles de cordobeses y forasteros se encuentran en el Arenal, sitio en las afueras de la ciudad en el cual actualmente se celebra este acontecimiento. Hasta principios de los años noventa, la Feria tuvo lugar en los Jardines de la Victoria, frente a la Puerta Gallegos. Pero la falta de terrenos impidió el crecimiento y originó este traslado.

A sus orígenes de fondo religioso, hoy solamente recuerda su nombre: Feria de Nuestra Señora de la Salud. Actualmente, la Feria es un acontecimiento de diversión para todas las edades. Desde atracciones para niños y jóvenes, la oferta de espectáculos abarca corridas de toros, concursos, conciertos en directo, actuaciones de flamenco y un largo etc. La Feria de Córdoba se caracteriza en que todas sus casetas son de acceso libre.

El carácter especial de esta Feria, también lo otorga el vino de la tierra, el traje tradicional de la mujer y del hombre con el típico sombrero cordobés. Durante el día, se ve jinetes paseando en magníficos caballos mientras por la noche en las casetas se baila las canciones del verano y las Sevillanas.

 

Así que siempre es un buen motivo para disfrutar de Córdoba y su rico y extenso patrimonio universal, la belleza de sus rincones y dulzura de sus acogedoras gentes, ahora en mayo, es obligatorio. Os esperamos con los brazos abiertos

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