El PP se queda solo en defensa de la cadena perpetua revisable

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EDUARDO MARQUINA/

El PP este pasado miércoles sacó adelante de manera solitaria en el pleno del Congreso la reforma del Código Penal incluyendo como principal novedad la cadena perpetua revisable. Dicha pena supone que para los delitos que sean graves se revise el cumplimiento en un plazo de 25 o 35 años, pero que también se pueda estar internado de por vida.

De momento nadie apoya al PP en dicha reforma y ellos siguen llevándola adelante. Ningún partido político debería seguir adelante con una ley a la que nadie apoya y menos con la transcendencia que tiene.

Tener a una persona encerrada en una celda de por vida por muchas barbaridades que haya cometido es inhumano e inmoral.
Pero los partidos no apoyan al PP en esta reforma no porque sea excesiva la condena sino porque algunas de las características de dicha ley son absurdas como las siguientes:
La libertad vigilada, para aquellos que cumplen en prisión una mínima duración de 3 años y una máxima duración de 5 años, cabría la posibilidad de ponerle prorrogas sucesivas de 5 años de duración. Según esto se podría poner una pena adicional de mayor duración que la pena principal. Además estas medidas de seguridad se establecieron en 2010 y se aplicaban para delitos graves y ahora se extenderían al 90%, lo que provocaría un desbordamiento de la capacidad del sistema penitenciario.
Además el hecho de que aumente la población reclusa causaría que en vez de gastar 63 euros por preso se gastasen 100 euros por preso. Y se convertiría en uno de los más caros de toda Europa.
La mayoría de los juristas estaban en contra de esta ley, pero hasta el jurista que estaba a favor ha criticado al PP por los excesivos plazos de revisión de la condena, mientras que en otros países europeos la revisión de la condena sería de 15 a 20 años, en España sería el plazo de revisión de condena entre 25 y 35 años.
También una de las cosas por las que la gente está muy molesta es por el hecho de que se eleven las condenas por amenazas a la policía en manifestaciones, y porque habría también penas que pueden llegar hasta los 6 años, por decir por ejemplo: “Hay que tomar el Congreso” y por alentar protestas ilegales en las redes sociales.
En resumen, esta ley es una falta de respeto hacia los derechos de las personas porque supone no pensar en la capacidad de rehabilitación y solo considera el aspecto represivo, llenaría las cárceles de población reclusa y una ley de esta transcendencia debe ser pactada y consensuada con el resto de los partidos políticos.

 

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